Museu del fang
El Museo de la cerámica nace para mostrar la riqueza de técnicas, formas y funciones que las culturas han dado a las piezas de cerámica, presentes en las sociedades de todas las épocas y procedencias, dado que han desarrollado y todavía tienen un papel fundamental en las necesidades de la humanidad. El museo centra inicialmente su interés en la cerámica tradicional de Mallorca, y más concretamente en la cerámica de nuestro municipio. Algunas de estas piezas están actualmente en desuso, desaparecidas o en peligro de desaparecer debido a la sustitución en las sociedades industriales del barro por otros materiales, y de aquí la importancia de mostrarlas y preservarlas. También es un objetivo prioritario crear un fondo documental y bibliográfico y activar las visitas y actividades relacionadas con el barro, dirigidas a todos los escolares de Mallorca. El Museo de la Cerámica debe ser el punto de partida de un recorrido dirigido a las alfarerías.
En la vertiente tradicional hemos clasificado las piezas según su origen: olleria, gerreria, siurelleria, teulera, cerámica de pincel..., y a la vez las hemos dividido en secciones dedicadas a su funcionalidad y otros aspectos: objetos de cocina, ornamentación, juguetes, el hombre y el agua, elementos de construcción. Una de las tareas del museo es la adquisición de piezas de barro realizadas por personajes del mundo de la alfarería que ya han dejado de trabajar o que nos han dejado. Es importante que el fondo se enriquezca con la aportación de piezas de antiguos artesanos para que la memoria histórica tenga también un lugar en el museo. L'Olleria La primera materia de la olleria es la tierra roja. Una vez en la olleria, la tierra se almacena y se mantiene seca hasta la hora de utilizarla; es cuando se inicia el proceso de trituración con máquinas para convertirla en polvo. Después se mezcla con agua por obtener una masa pastosa que, una vez purgada con un cedazo bastante fino, se deja reposar. Se deja perder parte del agua de la pasta obtenida hasta que la textura del barro es óptima para su utilización. Después, el barro se amasa para ponerlo a punto, hasta que tiene las características de flexibilidad y plasticidad necesarias. A partir de aquí empieza la labor de creación artesana: se coloca un trozo de barro encima de la rueda o torno y el ceramista da forma a la pieza que quiere hacer. Para conseguir la misma estatura y diámetro de las piezas, se ayuda de unos pedazos de madera o caña de varias medidas. La pieza se retira de la rueda y del resto del trozo de barro, cortándola con un hilo muy delgado de hierro o de nylon. Para eliminar el barro que sobra de la base de las piezas se lima. Después se ponen las asas a la pieza, si fuera necesario. Una vez seca, se Ie da un baño de barniz al interior. Después se colocan de forma que no se toquen la una con la otra dentro el horno para la cocción definitiva. Antiguamente los hornos eran de leña (horno árabe), hoy han sido sustituidos por los de gasoil, propano o electricidad. Una vez apagado el horno, se deben dejar enfriar las piezas antes de sacarlas. El proceso se ha acabado y ya están a punto por ser utilizadas. Las ollas y “greixoneres” reciben unos nombres particulares según su finalidad: “saïmera” (para el saïm, manteca). Otras veces el nombre los viene de su forma: “calderó”, “fonda”, de cuello levantado. La clasificación más extendida entre todos los ollers es la que hace referencia al tamaño o a la capacidad de las piezas. Esta clasificación, común para ollas y “greixoneres", con pequeñas variaciones, es, de pequeña a grande, la siguiente: cassolí o biel (1/4 de litro de capacidad), treset (1/2 1.), malaguenya (1 l.), ladra (entre 1 y 2 l.), media mano (3 litros), perol (5 l.) catorce o kilo (entre 6 y 7 litros) dieciséis (de 8 a 1 0 litros). Otras piezas que se realizan en las “ollerias” tienen mucho que ver con su funcionalidad culinaria: vajillas, ollas de brec o cadaf, juegos de café, cazuelas, ceniceros, cobertores, embudos, ensaladeras, escudillas, fruteros , morteros, jarras, botes de cocina, saleros, salseras, tazas, teteras y un largo etcétera. La Gerreria |